Bienvenidos a la experiencia única de Hacienda La Magdalena
Una vez que atraviesa el sendero empedrado que lo lleva desde la entrada de la propiedad hasta la puerta del jardín, se abren ante sus ojos en su magnífica bastedad, fuentes y sonoros arroyos dispersos en la gran zona arbolada con sauces ancestrales; al llegar a la recepción nuestro personal le dará una cálida bienvenida, invitándole a conocer las instalaciones y la amplia casona.
Tómese tiempo para explorar los múltiples rincones románticos y admirar las armoniosas vistas del enorme lugar. Usted puede alimentar a los patos sentado en una añosa banca de cantera labrada, caminar por los jardines y los arroyos que conducen al estanque de nenúfares amarillos y peces de colores, o admirar los restos de la antigua capilla del siglo XVIII que ahora enaltece la entrada del hotel. Aquí el espíritu encontrará paz y el cuerpo se relajará gracias al sonido del agua y la verde vista.








